
Cereales, nuestra energía milenaria
Los cereales han sido la base de la dieta humana durante miles de años, ¡por eso es importante elegir los que mejor se adapten a tus necesidades!
La fibra a su vez ayuda a la salud digestiva y a mantener la regularidad intestinal, promoviendo un microbioma intestinal saludable. También pueden reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2.
Aunque los cereales no son una fuente rica de proteínas en comparación con los alimentos de origen animal, aún así contienen algo de proteína. Añadidos a la leche o al yogur, aumentan el contenido proteico del desayuno.
Los cereales con alto contenido de fibra pueden ayudarle a sentirse lleno por más tiempo, reduciendo la ingesta general de calorías y ayudando a controlar el peso.
Los cereales integrales, especialmente aquellos bajos en azúcares añadidos , pueden contribuir a una dieta saludable para el corazón, reducir los niveles de colesterol, reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y mantener niveles saludables de presión arterial.
Por último, representan una fuente de energía rápida muy útil para afrontar la jornada, manteniendo la saciedad y la concentración durante más tiempo.
Desde hace miles de años, en forma de harina , incluso sin gluten, se pueden incorporar a recetas horneadas como galletas, magdalenas o pan. ¡Un clásico que nunca muere!
Recuerde elegir granos con bajo contenido de azúcar agregada y optar por variedades integrales para maximizar sus beneficios nutricionales. Leer las etiquetas nutricionales y las listas de ingredientes puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre los granos que consume.